El 4 de junio de 2026, el mundo del arte del tatuaje perdió a una de sus leyendas: Greg James Shultis. A la edad de 71 años, falleció en Carolina del Norte. La trágica noticia se conoció gracias a un comunicado de la familia a través de la publicación TMZ. Por el momento, la causa exacta de la muerte sigue siendo desconocida.
Clientes famosos y reconocimiento
Greg James no era solo un maestro, sino un verdadero ídolo para muchos en el mundo del tatuaje. Sus obras adornaban los cuerpos de las personalidades más famosas de Hollywood, incluyendo músicos de rock y actores icónicos. Entre sus clientes famosos se encontraban Ozzy Osbourne, Joan Jett, los miembros de las bandas Mötley Crüe y Buckcherry, así como los actores Sarah Michelle Gellar, Charlie Sheen y Denise Richards.
El camino a la fama

La carrera de Greg comenzó en 1976, cuando él y su hermano Tennessee Dave tomaron por primera vez una máquina de tatuar. Buscando la perfección, se puso un ultimátum estricto: o dejaba la profesión, o se unía al equipo del famoso maestro Cliff Raven en el salón Sunset Strip Tattoo. Cliff lo contrató, lo que se convirtió en un punto de inflexión en la carrera de Greg. Más tarde, trabajó allí mismo con Robert Benedetti. En Hollywood Boulevard, se ganó la reputación de ser una «verdadera estrella de Sunset Strip» y un «tatuador para tatuadores».
Su propio negocio y mudanza

En 2012, James abrió su propio salón, Tattoos Deluxe, en Sherman Oaks, California. Sin embargo, en 2023, anunció en sus redes sociales que había cerrado el estudio y se había mudado a Elizabeth City, donde trabajaba en el salón de su amigo Mike O’Mara (O’Mara Tattoo).
Actitud hacia el trabajo

En una entrevista, Greg compartió lo que le traía mayor alegría en su profesión: «Lo mejor de ser tatuador son las relaciones que se construyen con los clientes, la gratificación instantánea de un tatuaje terminado y la oportunidad de ver lo orgullosas y felices que se sienten las personas gracias a tu trabajo».
Vida personal y legado

En el obituario de la funeraria Twiford Funeral Homes, Greg es descrito como un padre, abuelo, hermano, tío y amigo cariñoso, así como un maestro incomparable que dejó una huella imborrable en la industria y en los corazones de las personas. Además de su pasión por el arte del tatuaje, Greg era un gran aficionado a las carreras de Fórmula 1. La familia era su máxima prioridad en la vida: siempre estuvo presente en todos los eventos importantes de sus seres queridos, brindándoles amor y apoyo incondicionales.
Greg James dejó a tres hijos: las hijas Victoria y Catherine, y el hijo David. En el momento de la publicación, no se habían programado servicios conmemorativos oficiales, y la familia del maestro pidió que, en lugar de flores, se enviaran donaciones conmemorativas al salón de tatuajes O’Mara Tattoo en Elizabeth City.
Análisis experto

Greg James no fue solo un maestro, sino un símbolo de una época en la que el tatuaje se estaba convirtiendo en un arte reconocido. Sus obras reflejaban el espíritu de libertad y rebeldía característico de la cultura rock de los años 80 y 90. Greg fue uno de los que ayudó a convertir el tatuaje en parte de la cultura popular, trabajando con las personalidades más famosas de Hollywood.
Su transición de trabajar en Sunset Strip Tattoo a abrir su propio salón, Tattoos Deluxe, y su posterior mudanza a Elizabeth City, demuestran la evolución de la industria del tatuaje. Greg fue uno de los primeros en comprender que el tatuaje no es solo un arte, sino una forma de vida que requiere desarrollo y adaptación constantes.
La muerte de Greg James no es solo una tragedia personal para su familia, sino también una pérdida para toda la comunidad del tatuaje. Su legado permanecerá en la historia como un ejemplo de cómo el talento, la perseverancia y el amor por la profesión pueden llevar al reconocimiento y al éxito.