En el mundo de las tradiciones nupciales, donde cada elemento está estrictamente regulado, una pareja de Escocia decidió tomar un camino diferente. Caitlin y Kyle Petri no solo se dijeron “sí” el uno al otro, sino que lo hicieron al son de la aguja de un tatuador. Su boda se convirtió no solo en una celebración de amor, sino también en una fiesta de la cultura del tatuaje, donde cada invitado podía formar parte de la historia a través de la tinta.
Cómo empezó todo: del autobús al altar
Su historia de amor comenzó con un momento inesperado. Caitlin, una madre en baja por maternidad, y Kyle, un tatuador de Portlan, se conocieron por primera vez en un autobús. Él escuchó su conversación, y ella lo consideró grosero. Pero el destino los reunió semanas después, cuando ella se subió accidentalmente al autobús equivocado y terminó en su casa. “No creo en el destino, pero este encuentro parecía predestinado”, admite Caitlin. Estuvieron juntos 19 años, superaron todas las dificultades y nunca se rindieron.
La propuesta y el largo camino hacia la boda

La propuesta tuvo lugar en 2012 en el parque de Banchory. Estaban sentados al sol, y todo fue sencillo. “Éramos demasiado jóvenes para estar comprometidos, por eso esperamos tanto”, recuerda Caitlin. Pero esta espera fue una bendición, ya que su boda refleja sus personalidades actuales, no los adolescentes que eran entonces.
Boda en Schivas Steading: el lugar donde los sueños se hacen realidad

Eligieron Schivas Steading, cerca de Ellon en Aberdeenshire. Caitlin supo de inmediato que era el lugar perfecto. “Sabía que quería casarme aquí tan pronto como lo vi”, dice. Kyle estuvo de acuerdo si ella era feliz. La fotógrafa fue Danielle Leslie, quien los ayudó a capturar el día tal como lo deseaban.
Tatuajes como parte de la celebración

Uno de los momentos más destacados de la boda fue la invitación de un tatuador que hizo tatuajes a los invitados. Kyle, que trabaja en Downtown Tattoo Co en Aberdeen, se hizo un tatuaje de “amore” en la mano de su novia. “Quería que todos se sintieran parte de nuestro día”, explica. No fue solo entretenimiento, sino una forma de unir a todos en torno a su amor.
El vestido que se convirtió en un símbolo

Caitlin eligió un vestido rosa de Etiquette Bridal. Sabía que quería casarse de rosa, y cuando vio este vestido, supo que estaba hecho para ella. “Me sentí cómoda de inmediato”, recuerda. Incluso añadió mangas para hacer el vestido aún más único. Esta decisión fue apoyada por su madre y hermana, quienes al principio no esperaban rosa, pero luego dijeron que era perfecto.
La música que unió a todos

Caitlin entró con una versión instrumental de “Welcome to the Black Parade” de My Chemical Romance. Era su canción favorita, y sabía que sería su canción de boda. Su primer baile fue con “Dreams” de Gabrielle, que siempre había sido su canción.
Dónde ahorraron y dónde gastaron

Gastaron en comida, lugar, entretenimiento y fotógrafo/videógrafo porque eso era lo más importante para ellos. No escatimaron en estas cosas, pero se alegraron de contratar a Blair Morris como organizador de bodas y a Amy de Cymbeline para la decoración. Con Kyle, que es tatuador, ahorraron en los tatuajes para los invitados, ya que los hizo un amigo. También ahorraron en flores, pidiéndolas en Etsy, y no hicieron pastel de bodas, sino que lo reemplazaron con una mesa de dulces.
Consejos para futuros recién casados

“No te obsesiones con Pinterest. No son bodas reales, sino de alto presupuesto que parecen normales debido a las redes sociales”, aconseja Caitlin. También recomienda no desviarse de sus principios y no preocuparse por las cosas pequeñas, porque al final no importarán.
Los mejores momentos del día

Para Caitlin, el mejor momento fue irse inmediatamente después de la ceremonia en House of Schivas para intercambiar votos personales y tomarse fotos. “Fue un momento tan tranquilo en medio del ajetreo del día de la boda”, dice. Para Kyle, el mejor momento fue ver a Caitlin con el vestido rosa en el altar y darse cuenta de que era perfecto para ella. También disfrutó del hecho de que intercambiaron votos solo entre ellos.
Por qué decidieron casarse

Decidieron casarse porque Caitlin quería que todos tuvieran el mismo apellido, especialmente ahora que tienen hijos. También quería una excusa para reunir a todos y pasar un día divertido.
Una boda que será recordada para siempre

Su boda se convirtió no solo en una celebración, sino en una fiesta de amor, amistad y cultura del tatuaje. Eligieron el lugar, la música, el vestido e incluso los tatuajes para hacer de este día algo único. Su historia demuestra que una boda puede ser no solo tradicional, sino también personal, reflejando sus personalidades e intereses.