Un evento ha conmocionado a la comunidad de tatuajes de Indianápolis y ha resonado ampliamente en los medios. La tatuadora Nhi Kha Nguyen fue arrestada tras un incidente ocurrido el 24 de mayo, en el que Gregory M. Anderson, de 32 años y padre de cinco hijos, murió a causa de un tiroteo. Este caso no solo representa una tragedia para la familia del fallecido, sino que también plantea importantes cuestiones sobre la seguridad y la ética en la cultura del tatuaje.