En el mundo de la música y los tatuajes, a menudo encontramos historias de devoción de los fans, pero el caso de Barry Flow, director de la banda de marcha Bridgewater College de Virginia, es especial. Demostrando una increíble lealtad a su palabra y a sus pupilos, el director adornó su pierna con un tatuaje a gran escala del logo de la legendaria banda Metallica. Este acto se convirtió en el acorde final de una audaz apuesta que Flow hizo con los miembros de su colectivo Screamin’ Eagles antes del prestigioso concurso nacional.