Frank Ocean volvió a llamar la atención, no con música, sino con un tatuaje, o más bien, su fantasma. El lunes 14 de septiembre, el artista publicó en su Instagram Story una imagen donde la parte lateral de su cabeza, la zona detrás de la oreja y el cuello estaban cubiertos por un detallado esténcil morado. La leyenda fue concisa y reveladora: «Pre- (I bitched out)» – es decir, «antes, cambié de opinión». Así, los fanáticos vieron por primera vez el boceto que nunca se convirtió en un dibujo permanente en su piel.