El tatuaje no es solo un adorno o una moda pasajera; es un marcador cultural, histórico y antropológico profundo. Recientemente, científicos llevaron a cabo un estudio único sobre fragmentos de piel humana tatuada que se conservan en la colección anatómica «Luigi Cattaneo» de la Universidad de Bolonia. Estos artefactos, datados del siglo XIX, albergan historias asombrosas: desde signos de profunda devoción religiosa hasta estigmas con los que la sociedad marcaba a los criminales. Los resultados de este trabajo no solo permitieron desarrollar protocolos de conservación para estas frágiles muestras, sino que también enriquecieron nuestra comprensión de la cultura del tatuaje italiana del siglo pasado.