En el mundo del fútbol, donde cada momento puede volverse legendario, los jugadores a menudo buscan formas de inmortalizar sus logros. Una de esas formas es el tatuaje, un símbolo que permanece con la persona para siempre. El defensa de la selección inglesa Nico O’Reilly no es una excepción. Está considerando hacerse un tatuaje si puede ayudar a su equipo a alcanzar el éxito en el Mundial de Estados Unidos.