En los muros de la prisión de Stillwater, Minnesota, se está llevando a cabo un experimento inusual que transforma el tiempo de reclusión en habilidades profesionales. Daniel González, uno de los participantes del programa, introduce cuidadosamente el pigmento en la piel de Israel Ray Gaitán, creando una imagen monumental de un calendario maya en su espalda. Este trabajo es un homenaje a la madre de Gaitán y ya ha requerido más de 30 horas de minucioso trabajo. En un entorno donde cada día se parece al anterior, tal actividad se convierte no solo en un oficio, sino en una forma de preservar la humanidad y forjar una nueva identidad.