Robin Dixon, estrella del popular reality show «The Real Housewives of Potomac» (RHOP), ha vuelto a captar la atención de sus seguidores, y esta vez no por un escándalo en pantalla, sino por un gesto profundamente personal. Antes de su triunfal regreso a la undécima temporada del programa, donde aparecerá como «amiga de la familia», Robin decidió ampliar su colección de arte corporal. El nuevo tatuaje de la diva de la televisión no es solo una decoración, sino un símbolo del vínculo inquebrantable con su hijo mayor, Cory, marcando una nueva etapa en su relación y en la vida de Robin.