En el mundo del deporte moderno, donde cada gesto y detalle de la imagen a menudo se convierten en objeto de escrutinio, los tatuajes han dejado de ser una simple decoración. Para muchos atletas, es una forma de visualizar sus creencias, su historia y su filosofía de vida. Un claro ejemplo de este enfoque es el jugador de críquet indio Shikhar Dhawan, conocido por los fanáticos con el apodo de «Gabbar». Su cuerpo es un verdadero lienzo, en el que está pintado el mapa de su camino espiritual, su herencia y sus principios vitales.