En el mundo del tatuaje moderno, donde parece casi imposible sorprender a un público exigente, a veces surgen las ideas más inesperadas. Esto es precisamente lo que sucedió con un artista de la ciudad escocesa de Dundee: su nueva obra, que representa un puño cerrado con una cantidad anómala de dedos, se volvió viral en cuestión de días. Calum Thomson, que trabaja en el conocido estudio King Kong Tattoo Company, admitió que no esperaba una reacción tan entusiasta a su diseño, que fue concebido como una irónica declaración de amor a su ciudad natal.