En la cultura del tatuaje moderna, los dibujos en el cuerpo han dejado de ser meras decoraciones para convertirse en una poderosa herramienta de comunicación social y manifestación de la postura cívica. Un claro ejemplo de este fenómeno es la historia de la «Gaviota Rebelde» (Rebel Loon) en Minnesota: una representación gráfica del ave estatal con las alas extendidas, que en cuestión de meses pasó de ser un logotipo digital a un verdadero «sello de honor» en la piel de cientos de personas. Para Jordanne Le Fae, propietaria del estudio de tatuajes Weird Ink Society en St. Paul, este símbolo se ha vuelto tan significativo que le ha dedicado un lugar de honor en su bíceps, confiando el trabajo a la artista Erin Elizabeth Hunter, conocida por su irónica actitud hacia estas aves, a las que llama «patos góticos».