En un mundo donde la tecnología avanza a pasos agigantados, a veces las soluciones más efectivas provienen de los lugares más inesperados. En este caso, de los estudios de tatuajes. La organización sin fines de lucro berlinesa Junge Helden ha desarrollado un enfoque innovador para abordar la escasez de órganos de donantes en Alemania. Su proyecto, llamado OptInk, convierte los tatuajes en un documento legalmente vinculante de consentimiento para la donación de órganos después de la muerte.