En las instituciones correccionales del estado de Missouri se está llevando a cabo una iniciativa única que está cambiando la percepción de la cultura del tatuaje en prisión: a los reclusos se les ofrece formación oficial en el arte del tatuaje. Este proyecto, el primero de su tipo en EE. UU., no solo brinda la oportunidad de aprender una profesión creativa, sino que también ayuda a los reclusos a recuperar su autoestima, transformando un «pasado criminal» en un futuro profesional.