En la ciudad de San Petersburgo, en la costa del Golfo de México, donde el arte y la naturaleza se entrelazan en un patrón armonioso, la artista Harley Babst, también conocida como Grouchy Goblin Ink, ha lanzado un proyecto que ya está atrayendo la atención no solo de los residentes locales, sino también de los amantes de los tatuajes de todo el país. Su objetivo es tatuar cada ave que habita en Florida, convirtiendo los cuerpos de sus clientes en álbumes vivos de ornitología.