En el mundo del arte del tatuaje, hay maestros cuyas historias inspiran tanto como sus obras. Hoy conocemos a Floyd Roith, un artista cuyo camino hacia la profesión estuvo lleno de giros inesperados, pero que lo llevó a ganarse la vida con su creatividad. Su historia es un ejemplo de cómo el apoyo de los seres queridos y la fe en uno mismo pueden cambiar el destino.