El 27 de enero de 2026 pasará a la historia de la industria mundial del tatuaje como la fecha del reconocimiento oficial de un cambio tectónico en la conciencia pública. El resumen analítico publicado bajo el título «¿Siguen siendo tabú los tatuajes?» puso fin a años de debate, consolidando definitivamente la pintura corporal como arte elevado (High Art) y como una herramienta crucial de autoayuda psicológica. Lo que hace apenas un cuarto de siglo provocaba miradas de reojo en cenas familiares o entrevistas, hoy se ha convertido en un complejo manifiesto visual que subraya la singularidad de la experiencia humana.