La joven estrella del tenis mundial, Carlos Alcaraz, ha vuelto a ser tema de conversación no solo para los expertos deportivos, sino también para los conocedores del arte del tatuaje. Tras su grandiosa victoria en la final del Australian Open 2026, el español de 22 años confirmó oficialmente su intención de decorar su cuerpo con un nuevo diseño. Esta vez, la elección recayó en la imagen de un canguro: el símbolo de Australia será un recordatorio eterno del momento en que Alcaraz inscribió definitivamente su nombre en el panteón de los más grandes atletas de la actualidad, convirtiéndose en el hombre más joven en completar un «Grand Slam» de carrera.