En la pequeña ciudad de Sand Springs, Oklahoma, está sucediendo algo que va mucho más allá de un festival de tatuajes ordinario. No es solo un lugar donde puedes hacerte un nuevo dibujo en la piel, es un espacio donde las personas borran el pasado para empezar a vivir de nuevo. El noveno festival Stop the Hate in the 918 reunió a más de veinte tatuadores que trabajan de forma gratuita, ayudando a los participantes a cubrir tatuajes relacionados con símbolos de pandillas o racistas.