¿Alguna vez ha sentido miradas de evaluación mientras hacía cola en el supermercado o ha notado una ligera tensión en la comunicación con nuevos conocidos cuando el borde de su tatuaje asomaba por debajo de la manga de su camisa? A pesar de que la pintura corporal hace tiempo que dejó de ser un atributo exclusivo de comunidades cerradas, la cuestión de la percepción social sigue siendo delicada. En este artículo, analizaremos cómo un tatuaje afecta a su vida cotidiana, por qué los demás reaccionan de una manera u otra y, lo más importante, cómo convertir sus tatuajes de un posible obstáculo en una poderosa herramienta de marca personal y un medio de comunicación armoniosa con el mundo.