Los tatuajes se han considerado durante mucho tiempo algo inmutable: lo que una vez se aplica a la piel, generalmente permanece con una persona de por vida. Pero un grupo de investigadores de la Universidad de Colorado en Boulder ha demostrado que esto no tiene por qué ser así. La tinta se puede literalmente «apagar» y «encender» con la luz. En una publicación reciente en la revista Matter & Light, los científicos describieron un método en el que los tintes fotocromáticos, encapsulados en diminutas esferas de plexiglás, actúan como pigmento. Bajo luz ultravioleta, dicho diseño se manifiesta, y bajo luz visible normal, desaparece.
Cómo funciona la tecnología Phototat
Los autores llamaron al método Phototat. Se basa en tres tintes básicos: magenta, amarillo y cian. Al mezclarlos en diferentes proporciones, se puede obtener prácticamente cualquier tono, lo que significa que se trata de un tatuaje a todo color, no de un boceto monocromático. El pigmento en sí está empaquetado en esferas de tamaño nanométrico que se retienen en la dermis, asegurando la estabilidad del diseño durante mucho tiempo.
Para la cultura del tatuaje, esto representa un cambio de mentalidad notable. La industria ha estado avanzando durante años hacia máquinas, agujas y pigmentos cada vez más complejos, pero la idea de reversibilidad ha permanecido en la periferia, generalmente resuelta mediante eliminación o láser. Aquí, la reversibilidad está integrada directamente en la química de la tinta, no en la técnica de aplicación o la eliminación posterior.
Pruebas en uno mismo: una tradición de laboratorio
El nanociéntifico Carson Bruns, uno de los desarrolladores, no se limitó a los tubos de ensayo de laboratorio. Según él, probar la tinta en su propia piel se ha convertido en «casi una tradición» en su equipo. Bruns se aplicó tres tintes y sus mezclas en su propia pierna durante doce meses, creando nuevos colores. Los tatuajes resultantes duraron más de dos años, lo que es un período significativo para un pigmento experimental.
Anteriormente, el mismo Bruns ya había experimentado con tintas que cambian de color: se aplicó las llamadas «pecas solares», un diseño que se oscurece y se vuelve azul a medida que aumenta el nivel de luz ultravioleta. Este método permitía rastrear visualmente cuánto tiempo había estado la piel expuesta al sol, convirtiendo el tatuaje en una especie de indicador.
Perspectivas y limitaciones
Originalmente, el trabajo está orientado a escenarios médicos, donde es importante marcar temporalmente la piel, en lugar de dejar una marca permanente. Pero la tecnología aún no está lista para una audiencia amplia: antes de que Phototat esté disponible, se necesitan pruebas en otras personas, no solo en el autor. Esta es una etapa estándar pero obligatoria, sin la cual ningún pigmento nuevo saldrá del laboratorio.
Sin embargo, el simple hecho de que un tatuaje pueda ser «activable» cambia la percepción de lo que significa estar tatuado. Es posible que en unos años aparezcan en el mercado tintas que permitan llevar un diseño según el estado de ánimo o la necesidad, en lugar de para toda la vida. Para la cultura del tatuaje, esto abre todo un abanico de nuevas formas, desde marcadores temporales hasta patrones interactivos que reaccionan a la luz.