En el mundo del arte del tatuaje, rara vez te encuentras con un fenómeno que pueda llamarse un verdadero puente cultural. Pero Chen Jie, una artista de Beijing y propietaria del estudio NewTattoo Studio, es precisamente la persona que ha unido dos universos: la pintura china antigua y el tatuaje moderno. En una entrevista publicada el 2 de agosto de 2026, habla sobre su camino, su inspiración y cómo está cambiando la percepción de los tatuajes en China.
De las prohibiciones al reconocimiento: la evolución del tatuaje en China
Hace dos décadas, los tatuajes en China se veían con sospecha y, a veces, con desaprobación. Pero hoy, la situación ha cambiado drásticamente. La generación joven ve el tatuaje no solo como una decoración, sino como una forma de autoexpresión y arte. Históricamente, el tatuaje fue un símbolo sagrado para los pueblos indígenas de China, y en la era de la dinastía Tang (600-900 d.C.), se convirtió en parte de la contracultura urbana. Poetas y artistas de la época utilizaban los tatuajes como una forma de desafiar a la sociedad, representando en sus cuerpos la naturaleza, los dioses y los símbolos poéticos.
Al mismo tiempo, se desarrolló la tradición de la pintura paisajista Shanshui, que se centraba en la armonía de las montañas, el agua y la naturaleza. Estas dos corrientes, el tatuaje y la pintura, existieron separadas durante mucho tiempo. Solo después de 1400 años, maestros modernos como Chen Jie comenzaron a unirlas, transfiriendo antiguos paisajes a la piel.
Chen Jie: la maestra que cambió las reglas del juego

Chen Jie lleva más de 20 años trabajando en la industria del tatuaje. Su estilo es una combinación única de caligrafía tradicional china y técnica de tatuaje moderna. Utiliza el método Gongbi Mogu, que combina precisión nítida y pintura libre sin contornos. Este enfoque permite crear tatuajes donde las hojas y ramas detalladas contrastan con manzanas o flores suaves y soñadoras.
En 2005, Chen Jie comenzó su camino bajo la dirección de Leng Yang, quien se convirtió en su mentor. Él abrió un estudio en el distrito artístico 798 de Beijing, donde se sumergió por primera vez en el mundo del tatuaje. «Él cambió mi vida», dice sobre su mentor.
Inspiración del pasado

La idea de crear tatuajes al estilo de la pintura china surgió en Chen Jie en 2007-2008. En la sala de estar de sus padres colgaba un cuadro de peonías, comprado por 80 yuanes (unos 12 dólares). «Lo miraba y pensaba: ¿por qué no hay esto en los tatuajes?», recuerda. En ese momento, parecía imposible: el efecto de la tinta, su difusión y 层次感 (sensación de capas) parecían inalcanzables en la piel.
Pero Chen Jie no se rindió. Comenzó a experimentar, primero con caligrafía, luego con lotos y elementos del estilo Gongbi. Con el tiempo, aprendió a transferir a la piel la sensación de la tinta, su difusión y el espacio.
Estilo e influencia

Chen Jie se inspira en la estética de las dinastías Wei y Jin, Song y Ming. Admira el minimalismo de Bada Shanren y la expresividad de Xu Wei. «Tomo la esencia de la pintura clásica y la reinterpreto a través de la estructura del cuerpo», explica. Por ejemplo, un tatuaje inspirado en la pintura de Wang Simen «Mil li de ríos y montañas» utiliza azul lapislázuli y turquesa suave para transmitir la paleta mineral del original.
Reconocimiento internacional

Chen Jie nunca pensó que la gente vendría de otros países para hacerse un tatuaje con ella. Pero hoy, su estudio en Sanlitun, uno de los distritos más internacionales de Beijing, atrae clientes de todo el mundo. «Era importante para mí que la gente confiara en mí», dice.
El futuro de la cultura del tatuaje en China

A pesar del progreso, todavía existen estereotipos sobre los tatuajes en China. Chen Jie espera que la gente aprenda a separar la personalidad de una persona de su elección de tatuaje. «Un tatuaje es solo arte en la piel, no dice nada sobre el carácter o la crianza», enfatiza.
El estudio y el equipo

En el estudio NewTattoo Studio trabajan 15 artistas, todos los cuales comenzaron como aprendices de Chen Jie. Ella misma se ha tatuado el cuello y otras partes de su cuerpo, confiando en sus aprendices. «Todos mis tatuajes están hechos por mis antiguos alumnos», comparte.
La persona detrás del arte

Fuera del trabajo, Chen Jie es una persona sencilla. Le gustan los deportes y la buena comida. «Soy directa», dice con una sonrisa. Pero es esta franqueza y sinceridad lo que hace que su arte sea tan único.

Chen Jie no es solo una tatuadora. Es una guardiana de tradiciones que ha encontrado una forma de transmitirlas en un nuevo formato. Su trabajo es un puente entre el pasado y el futuro, entre el arte y el cuerpo. Y quizás, son artistas como ella quienes definirán el futuro de la cultura del tatuaje, no solo en China, sino en todo el mundo.